Autodiagnosis: 16 preguntas para analizar los resultados

Cómo empezar bien el 2016 desde el principio

2016

Mejorando los resultados del 2016

Los resultados de un negocio es uno de aquellos conceptos que son muy fáciles de explicar.
Al mismo tiempo, conseguir buenos resultados en tu negocio es un reto bastante más difícil de alcanzar… al menos de manera sostenible.
La definición de resultado es sencilla.
No es más que la diferencia entre los ingresos obtenidos como consecuencia de la venta de productos y servicios a los clientes, y los gastos en los cuales se incurre para desarrollar las actividades necesarias para el desarrollo y puesta a disposición de los mismos.

Tu empresa es negocio si los ingresos superan los gastos de forma sostenible en el tiempo.

Haciendo un buen análisis, será más fácil enfocar las acciones necesarias para obtener unos buenos resultados en el año que acabamos de estrenar.

Así que, sean cuales sean los resultados de tu negocio en el ejercicio 2015, te proponemos el siguiente check list de autoevaluación. Tan sólo 16 preguntas para que puedas realizar una evaluación más amplia de cómo te ha ido en el ejercicio 2015.
#1. El resultado de la empresa, ¿es positivo?
Un resultado no positivo debe tener un diagnóstico de las causas y plan de acción para que cambie en el futuro. Pero que sea positivo no elimina la necesidad de reflexión sobre lo que ha ido bien y qué podria mejorar.
#2. ¿Dedicas tiempo a analizar la evolución del resultado?
La falta de análisis aumenta riesgos que podríamos prever si tuviéramos información de gestión adecuada. Habitualmente tenemos más información de la que nos parece, pero no dedicamos tiempo suficiente.
#3. ¿La evolución de los resultados indica que la empresa es negocio?
No debemos confundir el resultado del negocio con los movimientos de efectivo en el banco, o con el coste de la financiación. Diga lo que diga la cuenta del banco, !has de analizar los resultados!
#4. ¿Conocemos la cifra de facturación para cada target?
Seguro que no todos tus clientes responden a la misma tipología, al mismo target. Disponer de la cifra de ventas por segmentos distintos, facilita vincular los procesos de marketing y comerciales a las necesidades de los clientes.
#5.- ¿Conocemos la contribución de cada fuente de ingresos a la facturación total?
No todas las fuentes de ingresos nos aportan la misma “tranquilidad”. La disminución de los ingresos recurrentes aumenta el riesgo y las necesidades financieras, y puede pasarnos inadvertida.
#6.- ¿Disponemos de una estrategia de ingresos definida?
Tener estrategia supone comprender cada segmento de clientes y dirigir las acciones de forma más eficaz. No se trata de hacer promociones y descuentos sin ponerlos en relación a lo que valora cada target. La visión global es fundamental.
#7.- ¿La evolución de la facturación es positiva?
No disponer de la facturación para las diferentes líneas de negocio puede enmascarar pérdidas no detectadas.
#8.- ¿Conocemos el margen de la empresa?
Es la magnitud crucial para la gestión. No disponer de información de gestión de esta variable impide la definición de un plan adecuado para la mejora de los resultados. Puede variar significativamente para diferentes productos, lineas de negocio, targets, canales, etc.
#9.- ¿Sabemos qué parte del coste de los productos o servicios es fija?
No disponer de esta información puede provocar tomar decisiones de mejora de los costes a corto plazo que hipotequen el futuro de la empresa a medio plazo.
#10.- ¿Conocemos el coste de cada línea de negocio?
No disponer del coste por líneas impide relacionarlo en términos de nivel actividad y de efectividad, y dificulta tomar decisiones de gestión.
#11.- ¿El margen obtenido es adecuado para la propuesta de valor?
Evaluar el margen no sólo se trata de costes, sino que debemos ponerlo en relación con la percepción que tienen los clientes, a fin de diseñar las estrategias para mejorarlo.
#12.- ¿Sabemos qué productos o servicios son los más rentables?
No conocerlo impide la definición de un plan adecuado para mejorar el margen con visión global de todo el negocio.
#13.- ¿Sabemos cómo afectan los stocs de producto acabado al resultado?
Un adecuado control interno de las entradas y salidas de inventario facilita la comparabilidad de la información de gestión.
#14.- ¿Conocemos el volumen de gastos de estructura imprescindibles para hacer el negocio viable?
Desconocerlo aumenta el riesgo de tomar decisiones enfocados en el corto plazo que comprometan la viabilidad futura. La reducción de gastos de estructura tiene un límite y nos ayuda a priorizar cuando el negocio no pasa un buen momento.
#15.- ¿Sabemos cómo afectan las amortizaciones al coste de los productos?
No conocerlo provoca subestimar los costes de las inversiones que efectuamos. Las amortizaciones no se pagan y no afectan a la tesorería, pero son un coste.
#16.- ¿Conocemos la repercusión del coste financiero dentro de nuestra cuenta de resultados?
Permite identificar el impacto de las fuentes de financiación en la cuenta de resultados, independientemente del resultado del negocio.

Tu propia autoevaluación del negocio es el primer paso para mejorar los resultados del 2016.

¿A qué esperas para empezar?

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