¿Problemas financieros en tu empresa?

6 problemas financieros que se resuelven de forma diferente

Los problemas financieros que debes saber evitar

¿Problemas financieros?

Ya sé que lo sabes, porque no es la primera vez que te contamos que cuando una empresa tiene problemas financieros, no necesariamente lo que necesita para resolverlos es ir a buscar financiación. La falta de tesorería es un síntoma, no es la causa de la falta de dinero.
Te vamos a contar hoy algunas de las causas que pueden provocar problemas financieros en tu empresa.

Debidos a causas externas
Sobre las causas externas no tenemos capacidad de actuar.
Cuando no eres una gran empresa ni formas parte de un lobby empresarial, difícilmente puedes tener impacto en las causas externas. Pero te van a afectar. Son ejemplos de causas externas una crisis general, cambios en el mercado, cambios tecnológicos, falta de demanda, aumento de la competencia, impuestos elevados, etc…
Cualquiera de estas causas puede acabar provocando dificultades financieras, y como no puedes actuar contra ellas, la única opción que tienes es prepararte para gestionarlas y adaptarte.

Debidos a causas internas

1. Los socios no han aportado suficiente capital
Es uno de los errores más comunes. La aportación de capital suele ser baja respecto a lo que se necesita porque las personas que empiezan un negocio suelen ser muy optimistas con sus previsiones comerciales. Suelen prever más ingresos y más pronto de lo que realmente llegan. Las aportaciones de socios deberían reflejan el suficiente compromiso financiero para las personas o entidades que queremos que aporten dinero adicional a nuestro negocio.

2. Exceso de deudas para financiar las inversiones
Una inversión es el desembolso que efectuamos porque esperamos un retorno en el futuro. Cuando una inversión es rentable, quiere decir que esperamos obtener resultados positivos. Estos resultados nos permitirán devolver la deuda con la que los hemos financiado. Pero confiar excesivamente en deuda para financiar las inversiones no elimina el riesgo que existe inherente al propio negocio. Las causas externas que pueden afectar negativamente a la demanda y a nuestros resultados existen. Conviene minimizar el riesgo de quedar atrapados en una deuda que no puedes devolver.

3. Exceso de deudas a corto plazo
Es otro de los errores más comunes, que consiste en financiar las inversiones y la propia actividad a corto plazo, especialmente con pólizas de crédito con vencimiento a 1 año. Durante muchos años, este error fue promovido por las propias entidades bancarias, que facilitaban la obtención de crédito y permitían a las empresas estar en una comodidad financiera aparente que se acababa de forma repentina si dicho crédito no se renovaba.

4. Crecimiento empresarial acelerado
Las necesidades financieras no se terminan con las primeras ventas ni con los primeros resultados positivos. Muchas veces es al contrario. Cuanto más se crece, mayores son los problemas financieros. En muchas empresas, aumentar las ventas va acompañado de aumentar el plazo de cobro a los clientes, aumentar los stocks, o ambas. Es lo que suele llamarse morir de éxito, y es una de las dificultades más poco comprendidas. La creencia de que si el negocio va bien, no tendremos dificultades financieras está muy extendida, y no es estrictamente cierta.

5. Incremento de la morosidad de clientes
Es muy importante estar alerta a los primeros síntomas, porque una sola incidencia puede convertirse en tendencia de un sector y dejarte con un problema financiero de primera magnitud. No es fácil tomar la decisión de no vender a quien le has concedido ya un determinado volumen de crédito, pero debes considerarlo seriamente antes de que el impacto en tu financiación sea demasiado elevado.

6. Inversión excesiva en stocks
Mientras los productos que vendes están en el almacén, tienes que financiarlos. Vas a tener que pagar a los proveedores tanto si los vendes como si no. Así que tener muchas referencias de productos distintos aumenta las necesidades financieras. También es cierto que dependiendo de la actividad de la empresa, hay un stock mínimo que no puedes evitar tener. Se trata de eso. Del equilibrio. Se trata de que la inversión sea adecuada.

Hay que ser conscientes de que, antes de buscar financiación, lo primero que necesitas tener es tener un buen diagnóstico del problema.

De los 6 problemas que te contamos hoy, podemos dividir las soluciones posibles en dos tipos:
• Financiera: Para los 3 primeros casos, a partir de los datos históricos se puede identificar la solución, cuantificando la financiación óptima de la empresa. La clave está en tener en cuenta el equilibrio entre aportaciones de los socios y deuda externa, y el equilibrio entre el corto plazo y el largo plazo.
• Estratégica de negocio: Para los 3 casos siguientes, además de la situación histórica hay que contar con mayor perspectiva y conocimiento del negocio. Para identificar la solución financiera óptima, la cuantificación de las necesidades financieras dependerá no sólo del equilibrio entre capital y deuda, sino también de la estrategia que está siguiendo la empresa respecto a su mercado y sus clientes.

Un buen diagnóstico es clave. La falta de un enfoque financiero adecuado y de una política financiera correcta es una de las amenazas más graves para la sostenibilidad de la empresa.

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